El Universo
Posted 30 Junio, 2008 by Julio César Estravis BarcalaCategories: General
Tags: biblioteca

Biblioteca del Museo Británico, Londres. En una de sus salas, Karl Marx trabajó y escribió “El Capital”. Actualmente, ese espacio está conservado como Museo, y los marxistas de todo el mundo van ahí, miran, lloran…
La aurora de Nueva York tiene
cuatro columnas de cieno
y un huracán de negras palomas
que chapotean las aguas podridas.
Federico García Lorca, “La aurora”, en Poeta en Nueva York, 1930.
Es sábado a la tarde y la sala de lectura libre de la Biblioteca Nacional está repleta. Un 95% (cifras preliminares) son estudiantes, en su mayoría Universitarios. Hay a razón de un mate con su respectivo termo por cada mesa, de 4 personas. La temperatura aquí dentro es de unos 10º más que afuera, lo cual en principio es bueno, pero no tanto cuando reparás en el denso aire que se respira. La iluminación es difusa pero suficiente. Hay pocos lugares más acogedores que una Biblioteca. Hey, ¿eso es una cámara?
Constantemente presenciamos un ir y venir de lectores en dirección a la puerta, muchos de los cuales, celular en mano, eligen respetar el silencio imperante (aunque no tanto como para tener el celular apagado un par de horas, ¡oh, eso nunca!). Otros directamente hablan en sus lugares, nomás. Uno por allá atrás se despereza como el último día.
Muchos solos, muchos acompañados, nunca más de tres (dicen que es multitud). Algunos osados trabajan con sus notebooks. Uno escucha música en su MP3, el programa de Favio Posca. Obviamente nadie fuma, nadie habla.
¿Qué leen? Apuntes, fotocopias, apuntes fotocopiados. Pocos libros. Lo malo que tienen las fotocopias es que no es fácil determinar de qué son (¿y lo bueno?). Microbiología, calculadora, derecho administrativo, galletitas SER, Sonrisas, caras de preocupación. Mucha concentración, mucho esfuerzo, mucha voluntad.
¿Se puede ganar en la sala de lectura libre de la Biblioteca Nacional? Y… convengamos en que hay lugares mejores. Acá lindas chicas no faltan, muy a tono con la zona, aunque algunas tienen cara de pocos amigos. ¿Encima en época de parciales? No te lo recomiendo.
Si levantás la cabeza y mirás a tu alrededor, siempre vas a encontrar una mirada que se está preguntando si eso que está haciendo es lo que más que cualquier otra cosa en el mundo desearía estar haciendo en este preciso momento. Y la respuesta va a ser no.
Tenía razón Borges: el Universo debe tener forma de Biblioteca.

Ante un Teatro Coliseo con varias butacas vacías, el experimentado músico se mostró comunicativo y regaló dos bises tras la insistencia de los espectadores.




