La belleza de lo muerto

Blood feast, por Sebastián Feast

Sebastián Feast. Blood Feast. 2008. Imagen digital sobre papel fotográfico. 60 x 45 cm.

El mal absoluto. Alan Pauls sostuvo una vez que ese era el tema central de la obra de Roberto Bolaño. Podría leerse así: en Los detectives salvajes no se ve tanto, pero sí en su novela póstuma 2666 y, más claramente todavía, en Estrella distante (1).

Estrella distante cuenta la historia de Carlos Wieder, un poeta devenido asesino -o un asesino devenido poeta- en el Chile socialista de principios de los 70. La duda que nos plantea esta magnífica novela breve es la que aparece entre guiones: ¿puede un asesino ser autor de la poesía más vanguardista?, ¿puede su obra consistir en asesinar a dos bellas hermanas, luego de haber conquistado su amor?, ¿puede ser aviador de las Fuerzas Armadas pinochetistas y escribir poemas en el cielo, puede armar exhibiciones privadas en casa de altos oficiales en donde presenta sus cuadros llenos de muerte?

“Encendí un cigarrillo y me puse a pensar en cuestiones sin importancia. El tiempo, por ejemplo. El calentamiento de la Tierra. Las estrellas cada vez más distantes.”

Wieder iba a talleres de poesía. Benno von Archimboldi era el novelista más importante del siglo XX. En la útlima “Parte” de 2666 nos enteramos de su juventud en las tropas hitlerianas durante la Seguna Guerra Mundial. Lo que aprendemos a lo largo de las cinco partes, además de la “banalidad del mal” en las trescientas cincuenta páginas de crímenes, es que Archimboldi no fue un excelente novelista a pesar de haber sido un oficial nazi, sino que fue un gran novelista justamente por haber sido un oficial nazi. Ese contacto con el mal absoluto, podríamos pensar, sus días en ese pueblo de provincias en el que los niños de 10 años jugaban al fútbol borrachos desde la mañana temprano, lo llevó a lograr esa potencia artística.

“La belleza de lo muerto” se titula un artículo de Michel de Certeau, referido a la (im)posibilidad de pensar la cultura popular. No tiene nada que ver con Bolaño, pero me gustó el título, esta idea de que lo muerto siempre es bello. Pedro Almodóvar trabaja algo parecido en Matador: el amor entre dos personas a partir precisamente de su relación con la muerte, él ex-torero, ella su fanática secreta y obsesiva. “Te quiero más que a mí mismo muerto”, le dice en el clímax trágico de la película, que, como no podía ser de otra manera, termina con la muerte de los dos en pleno acto sexual.

Ahí estaría la belleza de lo muerto/ la muerte. En una especie de amor fati iniciático e inevitable para todo lo vivo. Todos saben que escribimos para no morir. Solo en las letras puede permanecer lo muerto.

Roberto Bolaño. Estrella distante. Barcelona. Anagrama. 115 páginas. 34$.

(1) Se puede leer completa en http://www.scribd.com/doc/12418373/Estrella-Distante

2 comentarios en “La belleza de lo muerto

Deja un comentario

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s