Entrevista al poeta y escritor chileno Roberto Bolaño, por Fernando Villagrán, para en el programa Off the record (1998). Video: cortesía Arcoiris TV.
En los últimos diez días hice dos descubirimientos importantes relativos a Roberto Bolaño. Digo importantes porque hubo más, no tan impor- tantes. Uno de estos, de los no tan importantes, es el de que 2666, la novela póstuma, total, del (poeta más que) escritor chileno, es una obra maestra en igual medida que su consagratoria Los detectives salvajes (1998). Fue esta la que le granjeó el Premio Herralde en 1998 y el Rómulo Gallegos, para algunos el Nobel de Latinoamérica, en el año siguiente.
¿Cuáles son, entonces, los descubrimientos importantes? “Lo esencial es invisible a los ojos”, decía el Principito. Tal vez por eso no me había hecho falta conocer la imagen de Roberto Bolaño, ni datos específicos de su biografía, para disfrutar de su obra. Sabía lo inevitable. Tras finalizar Los detectives salvajes me lancé a la búsqueda de entrevistas, ensayos, biografías, lo que fuera – tal era mi avidez por conocer sobre este chileno misterioso, fallecido por un cáncer de hígado en 2003, a los 50 años, en la cúspide de su tardíamente reconocida carrera. Encontré su última entrevista, que le dio a Mónica Maristain y fue publicada el 23 de julio de 2003 en Página/12, que me formó una idea de la personalidad que transparentaba en líneas como esta:
¿No cree que si se hubiera emborrachado con Isabel Allende y Ángeles Mastretta otro sería su parecer acerca de sus libros?
–No lo creo. Primero, porque esas señoras evitan beber con alguien como yo. Segundo, porque yo ya no bebo. Tercero, porque ni en mis peores borracheras he perdido cierta lucidez mínima, un sentido de la prosodia y del ritmo, un cierto rechazo ante el plagio, la mediocridad o el silencio.
¿Cuáles son, entonces, los descubrimientos importantes? La manera en que llegué a Bolaño, como a todas las cosas de la vida que valen la pena, fue lateral. Leyendo el fascículo de Mario Vargas Llosa, publicado por el Colegio Nacional de Buenos Aires y Página/12 en la colección de Grandes escritores latinoamericanos, me topé con una página dedicada a él. En la sección “Entre-textos”, los fascículos incluían a un autor, latinoamericano o no, contemporáneo o no, relacionado con el protago- nista de ese número. El de Vargas Llosa era Roberto Bolaño. El peruano decía que Los detectives salvajes le había parecido espectacular y el chileno que Conversación en La Catedral era la novela en español mejor escrita del siglo XX.
¿Cuáles son, entonces, los descubrimientos importantes? Los descubri- mientos importantes son dos, como dije: primero, el video que encabeza este post. Nunca había visto en movimiento a Bolaño, nunca había escuchado su voz, su ritmo, visto sus gestos. Es una entrevista para un programa chileno de fines de 1998, por lo que deduje: ya le habían dado el Premio Herralde, no aún el Rómulo Gallegos, y era verano. El entre- vistador no se muestra muy avispado, lamentablemente para nosotros. Pero su víctima lo ayuda, humildemente, y logra un resultado interesan- te teniendo en cuenta, sobre todo, que ya no se puede corregir.
El segundo es un sitio de internet: Scribd (www.scribd.com). Cuando lo conocí no lo pude creer, dije “guau”. Es la Biblioteca de Borges. Pero real. El Universo. Digamos que es como el YouTube de los libros. Hay de todo, desde negocios hasta En busca del tiempo perdido, desde recetas de cocina hasta Los perros románticos. Me metí por un buscador, quería saber en qué libro estaba publicado, si es que no era inédito, un cuento de Bolaño que salió publicado en el New Yorker (traducido al inglés): “Clara”. Fui a parar a una página titulada “Llamadas telefónicas”, como su libro de cuentos de 1997 (1). Se abre una página rara, con una barra lateral de “Related documents” (”Documentos relacionados”) con otros títulos de libros, y, en lugar central, una pantalla tipo Acrobat. Empiezo a bajar: es el escaneo del libro. Bien. Índice, página 69, “Clara”.
Monumental. Después encontré la ya referida 2666, con sus hermosas 1100 páginas. Me figuré la imagen de un atareado ejecutivo, viajando de Buenos Aires a París, o a Tokio, por razones de negocios, con su note- book en el regazo, conectado wi-fi a internet y leyendo, gratis, 2666, de Roberto Bolaño. La bendita globalización.
(1) http://www.scribd.com/doc/688526/Llamadas-telefonicas
Grosso scribd, cada vez más útil.