
Robert Frank. Desfile – Hoboken, Nueva Jersey. Forma parte de Americans, su libro-proyecto de 1958 editado recién en España por La Fábrica, Madrid, bajo el título Los Americanos. Incluye el prólogo de su amigo Jack Kerouac.
«El nuevo director del Museo de Arte Contemporáneo de Barcelona ha manifestado a este periódico para marcar las diferencias que le separan de su antecesor Borja-Villel, flamante director del Reina Sofía, que “a él le gustaba Schubert y a mí Joy Division”» (Luis Suñén, “Marcando diferencias”, Babelia, suplemento cultural de El País, Madrid, 7-6-08, p. 22).
¡IMPRESIONANTE! ¡Cómo podés ser tan expresivo con tan poco! Aclaremos que a este blog le gusta Joy Division. ¡Imaginate que acá subiera el nuevo rector de la UBA y dijera “estos zurdos, boludo, se la pasan hablando de los Grundrisse y El Capital… yo les voy a enseñar”! Aparte el Reina Sofía también es un tremendo ámbito de experimentación, no es un museo anquilosado y conservador. (www.museoreinasofia.es)
Si arrancás una columna así, el lector va a seguir leyendo. Como las fotos de Robert Frank. El año pasado hubo una exposición en el paqueto y hermoso Museo Isaac Fernández Blanco (Suipacha 1422), titulada Words. El mismísimo Frank (Zurich, 1924) estuvo en la inauguración, firmando unos catálogos.
¿Qué te parece la foto que encabeza este post? Yo diría: ironía, hartazgo, costumbre, incertidumbre. No es lo mismo el emo que pone su Sony Cybershot de 8.2 MP en blanco y negro y se saca una foto de la mitad de su cara mirando hacia el vacío, que esto.
Antonio Muñoz Molina, para los que todavía no lo saben musa inspiradora y horizonte literario de este blog, analizó en su columna del último sábado en Babelia los dos “tipos ideales” de escritores que construyó Umberto Eco: el integrado y el apocalíptico. Ejemplo del primero es Carlos Ruiz Zafón (un best-seller en España, à la Federico Andahazi); y el segundo lo encarna Juan Goytisolo, escritor que vende muy poco hoy en día pero sobre el cual se escriben decenas de papers y tesis. Para el primero, la cantidad de libros que vende sería “prueba irrefutable de su talento”; para el segundo, lo sería que no lo lee casi nadie.
Pero no todo es blanco o negro: escritores de la talla de Dickens, Balzac o (agrego yo) Borges disfrutaron de un apreciable éxito en vida; novelas tan magistrales como Lolita, Anna Karenina o (agrego yo) Rayuela vendieron cientos de miles de ejemplares en el momento de su publicación. Lo que quiere decir Muñoz Molina es: basta de esnobismo, loco. No escuches a esos flacos de Bosnia-Herzegovina que tocan el laúd con los pies, escuchate Divididos por la felicidad, o no sé, de ahora, el último disco de Miranda!, por poner un ejemplo.
Y sí, esto ya va camino a convertirse en un maldito taller literario…
adhiero al taller literario… “un encuentro casual era lo menos casual en nuestras vidas, y que la gente que se da citas precisas es la misma que necesita papel rayado para escribirse y que aprieta desde abajo el tubo del cientifico”. Este blog deberia estar en contra de los estructurados jeje.
y por ultimo… “me di cuenta enseguida que para verte como yo queria esa necesario empezar por cerrar los ojos”, abramos los ojos y vivamos la diferencia.
ambas frases son citas de Rayuela: in cre í ble.
ops… “el tubo del dentrífico”.. tengo la cientificidad en el inconciente jaja
mua
¿es “me di cuenta enseguida QUE para verte..” o “me di cuenta enseguida DE QUE para verte…”? Para mí la segunda, pero si machi lo dice…
efectivamente “de que”… me acabo de fijar en rayuela… bueno che… no se puede con todo jeje. soy impulsiva y pum lo escribi. la próxima me comunico con vos y te ocupas de las correcciones.
beso. y si nos conocemos, saludame ja