Solidaridad all-stars (mejor que el tren bala)

Pulp. No tocaron en el Festival de ALAS. ¿Estarán en contra de los niños de Latinoamérica?
La foto es esta: una piba de unos 20 años subida a los hombros de un muchacho, bañada por el papel picado rojo con el simbolito de “ALAS”, llorando de la emoción de tener a 10 metros a Alejandro Sanz, Shakira, Residente de Calle 13, Alejandro Lerner, Jorge Drexler, Pedro Aznar y alguno que otro más. Con esa foto nada más, el recital ya valió la pena.
Afuera vendían entradas. Otros, si buscabas bien, las regalaban. ¿Dónde compraron las cervezas? Juanse está muy viejo, che, qué lástima, y encima toca dos temas y se va. Lerner está bastante gordo, sigue robando con Volver a empezar y, encima, se cree que lo vinimos a ver a él. Pedro Aznar conmovió, sobre todo al tocar el charango en el clásico de Silvio Rodríguez La maza, junto con “la voz más grande del folclore latinoamericano,” Mercedes Sosa, y la maestra de ceremonias, Shakira. Su show fue impresionante, qué querés que te diga. Ese comienzo con el “ahhhhh iiiaaaaa iaaaaaa iaaaaiaiaaa” de Ciega sordomuda es irresistible. Ahí nos fuimos para adelante con el pogo. Sí, pogo. “¡¡¡BRUTA CIEGA SORDOMUDA!!!” Cumplió, la verdad. El mérito es que te sorprendan. Por ejemplo, Jorge Drexler. Esperaba menos, pero me dejó no voy a decir boquiabierto, pero satisfecho. Sobre todo con Disneylandia. Uff qué mal que arrancó Fito. Pero ni bien se subió Gustavo comenzó un show de 4 temas para los anales de la historia del rock nacional, a saber: Crimen, Gente sin swing, Puente y Ciudad de pobres corazones. Bien equitativa la cosa. Al lado mío suplicaron: “¡Traelo a Charly, Fitoo!”

La ciudad deportiva de Boca no será Knebworth, pero 150.000 personas es una cifra importante.
La cola para tomar el 152 era de al menos 300 personas. La del 86, de unas 30. Es simple, es claro: el público de Cerati y Shakira es más Olivos-Belgrano que González Catán-Ramos-Liniers. Calle 13… qué banda increíble. ¡Cómo sonó! Pusieron a vomitar el desayuno a más de un prejuicioso que decía que no se bancaba a “esos reggaetoneros.” Pobres los que pagaron 90 pesos para verlos en marzo… Hay que tener paciencia. Y qué bien se lo vio a Cerati, che. En plena forma, luciéndose como guitar hero al final del segmento con Fito, confirmando una vez más su pésimo gusto para los chistes (”¿listo para el crimen, Fito?”, “¿Hacemos un puente, Fito? Por lo menos es mejor que el tren bala”, etc) y cantando el clásico-himno de Soda Stereo En la ciudad de la furia con… ¡Shakira! ¡Se acabaron los sectarismos baratos del rock! ¡Bienvenidos a la posmodernidad! Obviamente estaba lleno de pendejas vestidas como para ir a bailar a Ku en vez de para ver un recital. ¿Qué venís, a buscar novio? Más de un flaco también, tengo que reconocerlo. Muy conciente el público, aplaudían después de los spots institucionales de la Fundación sobre la pobreza y la infancia en América Latina. Dicen que al principio tocaron las chicas de No lo soporto, lástima que me las perdí, porque la verdad que son muy buenas. En el nuevo diario MIRADAS AL SUR, que salió ayer, decían que habían tocado “los Fabulosos Cadillacs, después de 6 años sin tocar en vivo”. Qué vergüenza, muchachos, escribir las notas antes de que pasen los hechos. Eso no es ética periodística. ¿Lo qué?
Tags: gustavo cerati, fito páez, fundación alas festival, costanera sur, shakira, alejandro sanz
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