Recuperando el aliento

U2, por Anton Corbijn. Suecia, 1983.
No puedo dejar de comentar CONTROL, de Anton Corbijn. Puta madre que se nota la diferencia cuando el director de la película es un fotógrafo groso. Cada escena es visualmente impresionante. La música… pfff, simplemente demoledora. Desde Bowie hasta Iggy Pop, centrándose obviamente en Joy Division (pasan She’s lost control, Dead souls, Warsaw, etc.) La actuación de Sam Riley como Ian Curtis es lograda, da una expresión verosímil de su atormentada vida. Sin juzgar la veracidad del relato (el guión está basado en el libro escrito por Deborah Curtis, la sufrida viuda de Ian), Corbijn produjo una película de primer nivel sobre el ídolo fallecido en 1980, a la tímida edad de 23 años. Totalmente disfrutable, aún para los no fans de Joy Division (entre los que me incluyo, aunque luego de ver la película recordé: “mierda, qué buena banda Joy Division.”) Ah, y el actor que hace de Peter Hook es increíblemente parecido al músico!
Al fin, terminó el BAFICI. Fueron 12 días a puro cine. Se vieron 427 filmes, entre cortos y largometrajes, y se vendieron nada menos que 170.000 entradas (según la fuente, más o menos), representando un aumento de más del 50 % con respecto a 2007. El sábado se conocieron los premios. Los más destacados son:
- Mejor película internacional: Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo, de Yulene Olaizola (México)
- Mejor película argentina: Unidad 25, de Alejo Hoijman (ver post Sin aliento III), que se hizo acreedor de 80.000 pesos.
- Mejor película categoría Cine del futuro: Llavallol, del Grupo Tierra en Trance (Argentina).
- Premio del público Clarín: Historias extraordinarias, de Mariano Llinás (Argentina) e Intimidades de Shakespeare y Víctor Hugo, de Yulene Olaizola (México).
En lo que a mí respecta, vi (solo) 19 películas, algunas pagando, otras gratis, otras colado; algunas solo, otras con amigos, otras con mi hermano. En muchas me encontré con que estaba presente el director, en algunas hice preguntas. En la mayoría, la sala estaba al palo, agotada (digamos, en 12 de las 19); del resto, en 4 o 5 la sala estaba bastante completa, y en solo 1 o 2 había menos de la mitad de las butacas ocupadas. Contra la común impresión, no me comí ningún BAJÓN con mayúsculas. Obvio que algunas me parecieron excelentes piezas de arte para el recuerdo y otras simplemente una peli que vi en el BAFICI, pero nunca salí de la sala diciendo “cómo pude bancarme esto…”
No hace falta esperar un año para ver cine de calidad en Buenos Aires. Próximamente comenzaremos un ciclo, del cual informaremos con detalles en nadaparadeclarar.wordpress.com. Y a las salas comerciales también van a llegar buenos títulos, sin ir más lejos este jueves se estrena EL NIDO VACÍO, de Daniel Burman, y el 22 de mayo la ya comentada CORDERO DE DIOS, de Lucía Cedrón, por mencionar solo dos argentinas. A no desesperar.
Tags: cine independiente bafici
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11 Mayo, 2008 at 3:45 pm
¡Qué buena banda Joy Division!
El año que viene arreglemos para ir juntos algunos días